Ella y la Multitud

Tamara Cubas estrena espectáculo en México

La coreógrafa y bailarina uruguaya Tamara Cubas estrenó en México el espectáculo Multitud, en el Teatro de la Ciudad del D.F. Una apuesta que continúa sus reflexiones escénicas sobre la dicotomía entre lo individual y lo colectivo.

ATP y Actos de Amor Perdidos son dos espectáculos que impactaron en la escena local y colocan a Tamara Cubas como una de las principales figuras en la escena de la danza contemporánea uruguaya. La artista viene preparando desde hace un par de años una obra de grandes dimensiones que finalmente estrenó en México, con la ayuda económica de los fondos Iberescena.
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¿Cómo fue la creación del espectáculo de teatro-danza Multitud?
Esta idea de trabajar la escala, elenco numeroso y gran escenario, se la comenté a una gran amiga y productora -Haydé Lachino de México- cuando se abrió la convocatoria de Iberescena el año pasado. El Teatro Solis por Uruguay y la Coordinación Nacional de Danza por México se sumaron a la idea y este fondo Internacional apoyó la iniciativa. Con Haydé escribimos el proyecto a cuatro manos y fue una gran alegría que resultara premiado. Toda la investigación sobre Multitud la hicimos juntas, ella fue, además de la productora general, la asistende de dirección. Y el músico Francisco Lapetina estuvo a cargo del diseño sonoro y la interpretación en vivo, manipulando el sonido de 22 micrófonos dispuestos en escena.

Un trabajo muy diferente al tipo de coreografías que venías trabajando . . .
Es verdad. Nunca lo había hecho. Siempre trabajé con unipersonales o grupos muy pequeños, relaciones muy íntimas con los bailarines y también con el espectador, claro está, por las dimensiones de las salas donde se presentan las obras en Montevideo. Me interesaba muchísimo abordar conceptos encontrados sobre el cuerpo y la escena, pero aplicados a un elenco de treinta bailarines. Ese era el desafío.

¿De dónde sale la idea de trabajar sobre el concepto "multitud"?
Analizando ahora con un poquito de distancia, fue crucial el proceso de la pieza anterior, Actos de Amor perdidos. Esta obra indaga sobre la dicotomía patria-muerte, lo individual y lo colectivo, propios de los años setenta, ochenta, el pasado reciente y decisiones tomadas por mi familia en función de sus concepciones sobre un ideal colectivo. Multitud es un concepto contemporáneo trabajado por algunos pensadores como el italiano Paolo Virno, que aborda las formas de vida social y política del hombre hoy, su relación con el poder, sus vínculos sociales, su relación con el presente y el futuro.

¿Cómo fue el trabajo final, el montaje en México y la recepción por parte del público?
En el último de los tres meses del proceso "encontramos" finalmente la pieza . . . Multitud se trataría de una veintena de personas en el escenario, tomando decisiones, negociando, singularizando en el presente. Hay una estructura planteada, de escenas o secuencias de acción, pero el orden, incluso cuáles se hacen y cuáles no, se decide en el momento en que se presenta la pieza. Cada escena está organizada por parámetros o normas de organización interna entre los intérpretes. Organización en lugar de composición. En escena, cada uno de ellos tiene la premisa de singularizar esa norma, que es en definitiva cómo se relacionan con el poder, en este caso, con mi rol de directora. La complejidad de este planteo es que tienen toda la libertad para tomar sus decisiones, pero como grupo tienen que conseguir hacer las escenas y la obra, sostener la pieza. Una cosa es tomar las decisiones entre tres, otra bien diferente, entre veinte . . .

Debe de haber sido muy rico y desafiante el proceso de trabajo.
Si, el proceso sue muy rico. Fue un proceso abierto, con muchas visitas y colaboradores, muy dialogado y de intercambio con el medio. Fue absolutamente contaminado, con nociones, conceptos y referencias vertidas por otros. Algunas se tomaron y algunas otras fueron cruciales para comprender el proceso y definir la pieza. Por ejemplo, el concepto de fracaso como posibilidad fue una noción aportada por alguien que siguió el proceso a través de un grupo abierto en el Facebook. En lo personal fue clave, pues me ayudó a decidir el formato de la obra, aceptando soltar a que los intérpretes decidan sobre la obra e incluso fracasen uno de los días . . . pues ería un dato de una multitud que no logró organizarse y llegar a su objetivo.

¿Qué tan lejos o cerca estamos del mundo en la danza contemporánea?
Yo creo que estamos bien, que estamos muy bien. Hay mucha gente creando y haciendo planteos interesantes. Definitivamente hay que intentar moverse, intercambiar con otros. Seguramente el proceso de Multitud, hecho en Uruguay, hubiera sido muy rico. De hecho, cuando me di cuenta del grado de toma de decisiones que tenía la pieza en vivo, extrañé profundamente a mis colegas uruguayos, pues son muy buenos en ese aspecto. Pero el hacerlo en México, el intercambiar con tanta gente nueva, tantos bailarines y colaboradores con otra historia, también me ha enriquesido de forma que aún no puedo terminar de dimensionar. Lo que si es crucial es que hay que estar en moviviento, pues eso hace que confronteos nuestros propios lugares fijos al encontrarnos con otros, ya sea artistas o público.

¿Cómo sigue el proyecto Multitud?
El proyecto va mas allá de este montaje. La segunda parte que tenemos por delante es la confección de partituras de montaje, físicas y sonoras, para disponerlas como código abierto y libre en internet. Para esto participó un grupo de estudiantes de un diplomado de artes escénicas del DF. En eso estaremos los próximos meses.

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Tipo: 
Entrevista
Autor: 
Gabriel Peveroni
Medio: 
Caras y Caretas
Fecha: 
29 de Diciembre 2011
Año: 
2011
Texto referido a:: 
MULTITUD