“el Apuntador” -revista de Artes Escénicas-
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
“el Apuntador” -revista de Artes Escénicas-
Queremos agradecer a todos los organizadores por habernos brindado este espacio de presentación de nuestra publicación
Breve reseña:
“La revista el Apuntador fue parte de un proyecto editorial surgido de la inquietud de un pequeño grupo de artistas locales reunidos bajo una organización de teatristas independientes: Coordinadora del Arte Teatral Independiente de Córdoba.
A partir del último número (Nº 18/ año 2007), el proyecto ha cobrado autonomía de la organización, iniciando una nueva etapa en su camino que denominamos III generación.
El proyecto editorial arrancó en el mes de junio de 2000 y hasta la fecha lleva editadas 18 revistas temáticas, 9 libros de dramaturgia, 2 libros de ensayos sobre temas relacionados al campo de lo escénico, y variadas actividades de extensión.
A lo largo de sus ocho años de existencia, el Apuntador se ha convertido en un puente de comunicación entre artistas, investigadores, alumnos, docentes de teatro y espectadores, llevando adelante la delicada tarea de documentar, circular, difundir y promover el análisis y el pensamiento sobre las artes escénicas, extendiendo este espacio reflexivo hacia la cultura, la sociedad y la política en general, en un intento por enriquecer y pluralizar el mapa cultural argentino.
La revista es un texto colectivo, siempre en construcción e incompleto; no tiene un staff fijo de colaboradores y/o columnistas, ellos son convocados a partir del eje temático elegido para cada número de la publicación y son personas ligadas a la actividad cultural local, nacional e internacional.
Desde mayo de 2006 cuenta con un Consejo de Redacción compuesto por Graciela Ferrari (directora de teatro y dramaturga), José Luis Arce (director de teatro y dramaturgo) y Virginia Cardoso (actriz y docente de teatro). El Director Responsable desde sus inicios es Sergio A. Osses (director y docente de teatro).
“el Apuntador” ha recibido numerosos premios y distinciones; siendo uno de lo más importantes el Premio Teatro del Mundo 2005 (Rubro: Revistas -soporte papel/ virtual-), otorgado en la octava entrega de diciembre de 2005, organizada por el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
El discurso de “el Apuntador”:
Una de las apuestas que hemos intentado hacer desde la revista el Apuntador, es la de establecer ciertas condiciones de autonomía bajo las cuales, los textos críticos que publicamos, puedan intervenir en el debate público sin dejarse banalizar por el lugar común de los medios masivos de comunicación, y a su vez no restringirse o reducirse al mundo específicamente académico.
En ese sentido, proponemos una línea editorial basada en lo fragmentario, intentando que diferentes discursos teóricos tengan cabida desde la interrogación al hecho cultural. Creemos que ya no existen modelos únicos que permitan comprender todo un sistema, sino que se requiere de múltiples aproximaciones menos dogmáticas y a favor de la pluralidad de perspectivas, entendiendo la teoría como un ejercicio del pensamiento a partir de una actividad que se nos presenta “inestable”. Estas textualidades que podríamos llamar heterogéneas poseen, por un lado, un alto grado de permeabilidad a los nuevos discursos y, por el otro, provoca una movilización en direcciones a menudo polémicas. Este tipo de textualidades están pensadas para un lector, que no sea simplemente aquel que se encuentra condicionado únicamente por la academia, sino de un lector múltiple, capaz de construir un camino entre la academia y su afuera, entre la crítica universitaria y el debate político-intelectual, entre la reflexión teórica y su entorno socio-cultural.
La revista, también intenta crear un puente entre el sentido de lo nuevo y lo viejo, colocando el pasado en diálogo con el presente, revalorizando la memoria como hecho activo y no como mero recuerdo que convierte a sucesos y a actores en piezas de museo.
En pocas palabras, podríamos decir que la publicación “el Apuntador” entrega al campo cultural una forma de interpretación, contribuyendo política y éticamente a la construcción de una subjetividad.
¿De qué hablamos cuando hablamos de revista cultural?
El posicionamiento central y hegemónico del discurso periodístico, el llamado “poder de la prensa” se fundamenta en ese papel cognoscitivo asimétrico (un enunciador que posee un saber y un enunciatario que no sabe y que acepta ese saber que se le ofrece).
Otra característica de este discurso (el periodístico) es su capacidad de transformar en “acontecimiento”, en “noticia”, todo hecho que aparece construido discursivamente en sus textos de manifestación. Es decir, que los hechos sociales existen en cuanto tales en y por los medios informativos.
Ahora bien, desde una perspectiva socio - cognitiva, estos acontecimientos devenidos en noticias, instauran una peculiar representación social que a falta de opciones de confrontación, se constituyen en la representación colectiva de dicho acontecimiento. Por ello, en dicho contexto, es importante develar ¿Cuál es el marco de discursos y representaciones que se presentan como hegemónico?, para luego establecer ¿Qué tipo de interferencias críticas generar en ese marco para vulnerar la trama de los poderes instituidos? En ese sentido, nuestra revista propone como estrategia de debate tomando siempre como referencia abrir espacios de confrontación, de disidencia para ampliar el abanico de posibilidades al momento de optar por una representación colectiva sobre un acontecimiento.
De este modo, nuestra especificidad circula dentro del circuito comercial de publicaciones culturales, definiendo por un lado a un público y una temática particular; y por el otro lado, un modo de comunicación que pretende alejarse del periodismo masivo, reivindicando un espacio de reflexión y análisis diferenciado del resto de las revistas de arte teatral.
Los diferentes artículos de la revista no se estructuran bajo un género de manera exacta, sino que confluyen textos tanto informativos como interpretativos y de opinión. Lo que nos permite afirmar que el discurso del Apuntador se organiza sobre estructuras no acabadas ni precisas. Por ello, nuestra revista despliega la movilidad suficiente para entrar y salir de los universos de discursos previamente configurados, reuniendo lo disperso y dispersando lo homogéneo gracias a lo disímil de sus ensamblajes de lectura.
De hecho, a la hora de solicitar las notas a escritores-autores, la única pauta que deben seguir se refiere al tema planteado para el número de la revista en cuestión y la extensión de las mismas.
El estilo de redacción es bastante libre, sujeto a cada autor quién va incluyendo en su artículo elementos informativos, valorativos y de opinión según lo que busque comunicar; esto como consecuencia, de que la mayoría de las personas que escriben no son periodistas o comunicadores, sino simplemente personas abocadas, estudiosas de las artes escénicas. Aún así, se prevé la variedad en la presentación de los discursos y por ello encontrarán entrevistas, dossier, comentarios, informes, etc.
Desde esta perspectiva es que no pretendemos alcanzar el status de “medio de comunicación masiva”, mucho menos definirnos como un medio hacedor de “periodismo”. Periodismo en el sentido de reproducción de información; sino como un espacio de comunicación que va más allá de la simple reseña teatral.-
El Apuntador como revista cultural se reivindica fundamentalmente como un espacio de exploración, reflexión y revelación de las artes escénicas desde diferentes dimensiones que no pretende acotarse al hecho teatral en si mismo, sino avanzar hacia una mirada crítica y analítica, en un contexto histórico particular; alejándose del tratamiento superficial de los contenidos que realizan los medios masivos de comunicación.