Proyecto

Este espacio tiene como objetivo principal, generar acciones centradas en la vinculación y proyección del Proyecto Plataforma en nuestro medio.
De esta forma se propone operar con relación a las posibilidades de vinculación y relacionamiento que la institución “centro cultural” (entendido aquí en un sentido amplio, incluyendo museos o espacios expositivos en general) tiene en la ciudad de Montevideo. En particular en cuanto a la forma en que se proyectan las instituciones respecto a lo que consideran “el público” (habitualmente entendido como un todo homogéneo) y cómo, este emplazamiento se relaciona con políticas culturales que atraviesan el quehacer artístico en varias disciplinas.

Al mismo tiempo, creemos necesario avanzar en la discusión respecto a cómo pueden encontrarse dos dimensiones paralelas que a menudo funcionan y coexisten en nuestro medio, que habitan y atraviesan un mismo espacio de discusión, pero que pocas veces se entrecruzan.

Por un lado lo que podríamos denominar, un sistema de las artes, en donde conviven, se distancian y se encuentran, artistas, curadores, críticos, historiadores, directores de museos, gestores culturales, directores de cultura, ministros, políticos en general, galeristas, directores artísticos de centros culturales, universitarios vinculados al campo, etc.

Y por otro lado, los públicos. Los ciudadanos no vinculados o especializados. Los destinatarios declarados de las políticas culturales, museísticas y educativas vinculadas a las artes visuales.

Particularmente, me parece imprescindible fijar la atención en la noción de “públicos”, en plural, ya que creo constituye el emplazamiento imprescindible que se debe abordar en la actual coyuntura.

Tomemos en cuenta que la circulación por los espacios de exposición no tiene las mismas características, tiempos ni posibilidades; tal como sostiene Warner: “No toda la circulación se produce al mismo ritmo, por descontado, lo cual explica las dramáticas diferencias que hay entre los públicos e su relación con posibles escenas de actividad” (2008: 57)

Es decir poder trabajar con una noción que permita abordar, la situación de fragmentación social que afecta profundamente a nuestra sociedad y plantea varios desafíos. Además de insistir en la existencia de varios públicos, es necesario pensar en lo invisible de aquellos que están ausentes, y preguntarnos los motivos de tal situación para luego, delinear abordajes, inventar espacios, y generar encuentros que permitan dar protagonismo a esos -otros- ciudadanos.

En este contexto, reivindicar la educación artística como una disciplina y una acción potente para generar –articuladamente con otras disciplinas- procesos de inclusión social, puede contribuir a diseñar e implementar estrategias que permitan la construcción de individuos activos y críticos frente al proceso social en el que se encuentran inmersos.

Conjugar estas estrategias con los procesos de elaboración, circulación y conflicto del arte contemporáneo e involucrando a todos los que participan en los mismos, puede constituir una herramienta válida para avanzar en este sentido.

LOS PUBLICOS Y LOS ESPACIOS DE EXPOSICIÓN
El arte contemporáneo ha generado formas expresivas, creativas y de lenguajes múltiples que confunden y ponen en cuestión las modalidades tradicionales de las artes visuales, al tiempo que las solapan y difunden su influencia con otras formas quizás vinculadas a la comunicación, la publicidad, etc. Generando además la dificultad de identificar y decodificar cuál es el interés real de los artistas de nuestra contemporaneidad, que cosas tienen para decirnos, cuáles son sus apuestas, y de ese modo poder posicionarnos críticamente frente a las propuestas.
De la misma forma, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, hemos presenciado la multiplicación de las condiciones de pertenencias sociales y culturales que definen las probables maneras de construir narrativas relacionadas a las obras artísticas visuales.
Los espacios de exposición, manejan -desde varios aspectos- algunos elementos en común que, articulados, logran crear significados que contribuyen a conformar una idea de identidad que desde el sujeto-espectador-ciudadano se articula con una idea de estado nación. A través de objetos, tradiciones, o relatos históricos edificados desde una visión de la historia oficial, esta construcción se escenifica en el espacio museístico, a través de las que denominamos tecnologías expositivas. (McDonald 2003: 2).

Seguramente, los recursos a través de los cuales estos hechos se materializan sean variados, las expresiones populares de algún colectivo se transforman al ser objetivadas en expresiones de identidad nacional, generando la idea de que cada individuo construye la historia, una historia colectiva en la que él aporta y al mismo momento disuelve su individualidad.
Ante esta situación, extendida y consolidada en varios espacios, es impostergable plantear que el público ya no puede ser concebido, con relación al arte y a las acciones culturales y sociales (y entre ellas la propia educación artística), bajo condiciones de totalidad y pasividad, sino en términos de lógicas múltiples de construcción de identidad y participación activa en la apreciación e interpretación del fenómeno artístico visual.
Toda creación artística, como toda generación de discurso provee, a la vez, un público al que se dirige. No puede pensarse la obra artística excluida del público que ha de apreciarla e interpretarla, de aquellos en los que la obra genera una experiencia estética, una reflexión, una reacción sensible.
Para Michael Warner (2002) la condición de un público es diferente de la de “el público” (lo que implica destinatarios y extraños), y comporta condiciones de auto-organización con relación a la posibilidad de reflexionar; es a la vez personal e impersonal pues, si bien está dirigido a alguien, implica la idea de que quienes comportan la condición de extraños a ese público puedan también participar reflexivamente de lo propuesto.
Es necesario entonces, ubicar la relación indispensable entre una producción artística contemporánea y esa condición de público donde, en el mismo sentido de Warner, el público es un espacio social para la circulación reflexiva del discurso, que posee una condición de temporalidad y, al mismo tiempo, debería comprender el objetivo de separar una ubicación exclusivamente racional para abrir posibilidades de apreciación / comprensión que desde la experiencia estética no lleve a la mera existencia del público sino a su posibilidad.
La experiencia estética, remite a la condición de público en la medida en que su intensidad tiene que ver con su condición compartida; la ruptura de los compartimentos del arte lleva necesariamente a la condición de relación con la vida común: “Porque la experiencia estética no se limita a los confines estrechos de la práctica del arte definida desde el punto de vista histórico, y por tanto no está sujeta al control exclusivo de quienes dominan esta práctica y determinan sus bienes internos.”(Shusterman, 2002: 61)
Tendremos que tener en cuenta, además, que cualquier abordaje de estas características deberá centrarse en la forma que se desarrollan determinados movimientos entre individuos que forman “parte de”, no ya diferentes sociedades, sino de diversidad de grupos -real o artificialmente- unidos, paradójicamente, por un proceso forzado de falsa homogenización, a través de la extendida concepción de los cultural como acumulación de bienes materiales, producidos para ser comercializados y consumidos.
Esta nueva realidad globalizada deberá observar entonces no sólo las manifestaciones particulares, exageradamente definidas, delimitadas, macizas; mantenidas como anquilosados preceptos históricos de lo que significa la cultura de una sociedad; sino también centrarse en las diferencias que se generan entre los diversos grupos que la integran, de cómo se generan vínculos, intercambian e incorporan, repelen y mixturan; aquellas significaciones simbólicas producidas, apropiadas y re - significadas, dando paso a un proceso nuevo, de inevitable transformación.
Sería conveniente entonces, ante esta situación, encontrar aquellos caminos que nos permitan un abordaje menos rígido para el análisis de la relación del público, o mejor dicho los públicos, con el arte, especialmente con el arte contemporáneo.
Es necesario pensar en el público como portador de discursos propios, de forma de contravenir la imagen consolidada de la muestra de arte en el marco institucional del museo moderno, para trazar estrategias que se sitúen e torno a las interacciones con unos públicos plurales.
En el primer sentido, y tal como sostiene Padró, la muestra de arte va a estructurarse en torno a la necesidad de divulgar y reproducir discursos unívocos: “Enfoca su discurso público generalmente desde un punto de vista cronológico y de progreso. Centra el rol de la exposición en la excelencia de las piezas, en la admiración del visitante por el objeto “preservado” y en el protagonismo del tándem comisarios-diseñadores como los únicos “productores de significado” (2002)
En este sentido existen ejemplos, desde las últimas dos décadas del siglo XX, que buscan modificar la aparente contradicción entre arte – público – academia en función de la producción del intelectual colectivo, a la manera de Bourdieu, que mantenga condiciones de autonomía respecto a la producción de significado.
“Las concepciones democráticas de las culturas –entre ellas las teorías liberales de la educación- suponen que las diversas acciones pedagógicas colaboran armoniosamente para reproducir un capital cultural que se imagina como propiedad común. Sin embargo, los bienes culturales acumulados en la historia de cada sociedad no pertenecen realmente a todos (aunque formalmente sean ofrecidos a todos). No basta que los museos sean gratuitos y las escuelas se propongan trasmitir a cada nueva generación la cultura heredada. Solo accederán a ese capital artístico o científico quienes cuenten con los medios, económicos y simbólicos, para hacerlo suyo.”(García Canclini, 2004:64)

Por esto, podemos avanzar en la búsqueda de formas de trabajar en las que el producto no es el objetivo durante el proceso de trabajo y el proceso de producción, sino que el proceso en sí se convierte en parte del propio producto. En los mismos términos, hay que señalar que el público, con su propia conformación y condición, elige y establece sus propias decisiones, generando, asimismo, relaciones con quienes son extraños a ese público.
Desde esta perspectiva, pensando en la existencia de públicos diversos, podemos contribuir a la comprensión de las diversas formas de investigación, producción y apreciación pública en el arte contemporáneo, a través de la construcción de formas metodológicas de participación pública dirigidas a la apreciación e interpretación de la obra contemporánea.

LOS ESPACIOS EXPOSITIVOS Y LA SOCIEDAD
“Los espacios del arte son también sus instituciones, las formas de inscripción y de visibilidad que definen su especificidad. El museo es un espacio esencial del arte porque el arte, es, ante todo, aquello que es objeto de experiencia estética, y esta es una re - configuración de los espacios – tiempos de una sociedad”. (Rancière, 2004: 69)

De acuerdo al planteo de Rancière (2004: 70-71) referido a lo que denomina “transacciones programáticas” en cuanto a la definición de los espacios en donde se desarrolla la experiencia estética, determinando cuatro formas o programas que determinan los posicionamientos o definiciones respecto al experiencia.

En este sentido determina un programa cultural / educativo asociado a la idea del museo como espacio estático de custodia del legado cultural que pone su reservorio a disposición de la sociedad el goce estético y se constituye como el espacio de descubrimiento.

En segundo lugar plantea el programa estético radical que centra su atención en lo singular del objeto obra de arte y protege y enaltece su aura como forma de mantener el carácter elitista de la experiencia estética.

Como contraposición aparece el programa militante de denuncia de los espacios del arte, que ataca la institucionalidad museística utilizando sus espacios para evidenciar el campo de poder que constituye, alterando su orientación, socavando la orientación hacia la alta cultura, introduciendo el cuestionamiento directo a las formas expositivas y a la naturaleza de los objetos o propuestas que debe contener el mismo.

Por último, plantea un cuarto programa que “trata de adaptar los espacios del arte a la perspectiva de un arte sin espacios ni formas propias” es decir atravesar los límites edilicios, situado por fuera del museo incidiendo directamente en la vida cotidiana a través del emplazamiento en el espacio público.

En la reflexión que realiza Rancière respecto a los espacios del arte, reivindica la necesidad de descentrarse de la visión acerca del museo o centro cultural como únicos escenarios para la experiencia estética, insistiendo en torno a la idea de un adentro y un afuera de la institución museo, “Todos olvidan, al mismo tiempo, la variedad de maneras en que el distanciamiento estético se renegocia junto a ellos y fuera de ellos, bajo las formas de subjetivación estética ligadas a los gajes de los aprendizajes individuales, y los modos de objetivación estéticos ligados a las ambigüedades de los espacios situados en la frontera entre el arte y el espectáculo”. (2004: 72)

Aquí la relación entre subjetivación y objetivación estética, genera el escenario propicio para entender las imprevisibles posibilidades de los individuos para acceder a experiencias estéticas, desde su individualidad y de transferir traspasar formas de entreteniendo o espacios de diversión al dominio del arte.

“... hay dos clases de espacios del arte: las instituciones oficiales con sus programas, y los espacios `ordinarios, los espacios combinados donde la `educación estética´ funciona a través de la indistinción misma entre diversión y arte. Y nos recuerda también que las instituciones mismas son lugares de tránsito, lugares aleatorios de encuentro con lo heterogéneo, que facilitan procesos concretos de re - configuración de las identidades y de los campos de experiencia.” (Rancière, 2004: 74)

EDUCACIÓN ARTÍSTICA Y CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD: UN CAMINO POR TRANSITAR

Si partimos de la idea de que la función educativa de los museos surgió de la necesidad de hacer accesible el arte al público no habituado o especialista que se acerca a los espacios expositivos, es imprescindible considerar que en la actualidad, estos espacios destinados a la educación no contienen solo una función complementaria u accesoria, sino que por el contrario constituye un espacio fundamental en la definición de los espacios de exposición.

Es necesario repensar los espacios expositivos, de forma que se visualice como un lugar “(...) visitado por el espectador posmoderno, (que) se plantea en su aspecto educativo, cómo dar respuesta a cuestiones como el aprendizaje social, la cultura y la mentalidad consumistas; la comprensión y aceptación de la desmesurada diversidad en la producción artística; se plantea cómo hacer frente a las nuevas tecnologías y a una cultura audiovisual cada vez más atractiva, cómo ser coherente con el acelerado ritmo de vida a que está acostumbrado el espectador(...)” (Calaf. R; 2003; 49-51)

Pero avancemos un poco mas en la posibilidad de facilitar el encuentro de niñas, niños y adolescentes -muchas veces considerados como públicos “cautivos” llevados por maestros y profesores, en ocasiones sin opción a elegir- con temáticas vinculados a la creación artística. Es razonable pensar que esas experiencias estéticas que puedan vivenciar, visitando los espacios expositivos contribuirán al desarrollo y consolidación de su identidad como individuo.

Tomemos en cuenta además que estas experiencias son facilitadas a demás por una condición implícita en los espacios de exposición y museos, como sostiene Hooper-Greenhill, E: “son quizás las únicas instituciones de la sociedad que tienen la capacidad de satisfacer las necesidades de aprender de todo tipo de personas, desde las que buscan una experiencia con gran contenido educativo hasta las que la desean con muy poco”. (1998)

Creemos que en este cruce de caminos o visiones, es donde las ideas vinculadas a la concepción del arte como experiencia estética -que tienen como cimiento el pensamiento de John Dewey- constituyen una herramienta sustancial en el desarrollo integral del individuo.

La educación artística conlleva desde esta perspectiva, el potencial necesario para facilitar -desde sus contenidos y desde la dimensión creativa-, el acceso y desarrollo de encuentros e intercambios que permitan ampliar la posibilidad de construcción de discursos propios y al reconocimiento e intercambio con “los otros”.

Si es verdad que “las políticas culturales más democráticas y más populares no son necesariamente las que ofrecen espectáculos y mensajes que lleguen a la mayoría, sino las que toman en cuenta la variedad de necesidades y demandas de la población.”(García Canclini, 1995:94); entonces el compromiso debe ser con el desarrollo de una educación en general y de una educación social en particular que promueva desde el reconocimiento de la diversidad (de lo multi) la actitud de respeto y posibilidad en el juego y negociación que ha de producirse en lo (inter) cultural, hasta el límite ético en que esto pueda implicar una ratificación del sujeto en una condición desfavorable para su desarrollo personal.

Las diferentes manifestaciones de la cultura, las expresiones artísticas, los contenidos estéticos del saber cotidiano, no pueden estar desprendidas de la educación, porque son parte de la vida misma. Citando a Geertz, “Toda reflexión sobre el arte (y diríamos sobre las diversas manifestaciones de la creación humana que condensan alto contenido estético) que no sea simplemente técnica o bien una mera espiritualización de la técnica pretende básicamente situar el arte en el contexto de otras expresiones de la iniciativa humana, y en el modelo de experiencia que éstas sostienen colectivamente. Al igual que la pasión sexual o el contacto con lo sagrado (...) no podemos permitir que la confrontación con los objetos estéticos, opacos y herméticos, quede al margen del curso general de la vida social”. (1994: 119)

Es necesario considerar el impacto que tienen los nuevos medios de comunicación masiva, de como influyen en la construcción de imaginarios que aportan a la construcción de significados, que trascienden los espacios habituales de intercambio de conocimiento.

Nuevas formas de intercambio, relacionamiento y acceso a los bienes culturales, como Internet, o de espacios de convivencia y circulación como los centros culturales, todo esto forma parte de lo que García Canclini se pregunta en torno a si “¿no se convertirán, sin embargo, estos sitios neutros, como los shoppings, en lugares por el modo en que las nuevas generaciones los marcan al utilizarlos como significativos y los incorporan a su propia historia?” para agregar luego la importancia de “las culturas urbanas modernas: el rock, las historietas, las fotonovelas, los videos, o sea los medios en que se mueven el pensamiento y la sensibilidad masivos (...) los escenarios de consumo donde se forma lo que podríamos llamar las bases estéticas de la ciudadanía.” (García Canclini, 1995: 87)

La diversidad cultural y la generación de espacios donde lo distinto y múltiple pueda intercambiarse, negociarse, modificarse, es un desafío que por ser tal, implica peligros, contradicciones, avances y fracasos, y que tiene que ver con las diversas manifestaciones de lo cultural no reducido a su expresión artística, estética o simbólica sino por el contrario, abarcando al conjunto de representaciones y significados que rodean estas expresiones: “Al fin y al cabo no hemos de enfrentarnos únicamente con estatuas (o pinturas, o poemas), sino con los factores que hacen que esas cosas parezcan importantes para aquellos que las elaboran o poseen, y esos factores son tan variados como la vida misma.” (Geertz, 1994: 145)

En un trabajo de investigación realizado en el área urbana de Montevideo, se señala que en los últimos años cada vez son más los ámbitos sociales e instituciones culturales, que incluyen entre sus proyectos y programas actividades propias de la educación de las artes visuales. .

Si bien no se puede asegurar que la educación artística haya alcanzado un grado de desarrollo y sistematización satisfactorio en el contexto de la formación escolar en Uruguay, la situación en los espacios institucionales diversos al considerado sistema educativo parece presentar todavía mayor grado de indefinición e improvisación.

Son muchas, es cierto, las instituciones que abordan este tipo de formación, pero cada cual lo hace según sus propios criterios, muchas veces orientados más por la intuición o la repetición de fórmulas que por la reflexión sistematizada o la elección de una determinada perspectiva educativa. Si a esto sumamos la situación que venimos señalando en cuanto a las políticas culturales el problema se hace más complejo.

Tal como lo señala la investigación a la que hacíamos referencia (Instituto “ENBA” Universidad de la República de Uruguay y la Universidad Pública de Navarra, España (I. Agirre, F. Miranda, M. Vidador y G. Vicci, 2007), resulta imprescindible definir una agenda adecuada a nuestro contexto, que aborde los temas específicos dela educación artística en espacios no formales:

• “Aumentar los programas y las propuestas de acción para sectores determinados que sufren condiciones sociales de especial fragilidad o marginalidad: jóvenes sin escolarizar, mujeres, etc.

• Incrementar la relación con otros organismos culturales y centros educativos del mismo entorno, para impulsar proyectos interinstitucionales.

• Búsqueda de espacios alternativos para la acción, saliendo fuera de los propios espacios e incidiendo de esta forma de manera más directa en el entorno social en el que trabajan.

• Impulsar en cada institución la reflexión sobre los presupuestos teóricos y metodológicos que guían su acción, definiendo mejor su orientación curricular.

• Reclamar mayor presencia de la educación artística en las políticas educativas de la nación.”

Y agregaríamos preguntas:

¿Cuáles son las características que debe tener la programación de un centro cultural o museo de artes visuales vinculado a las propuestas contemporáneas?
¿Quiénes han de producir estas propuestas y participar de la toma de decisiones que involucran en torno a la circulación de bienes culturales?
¿Quiénes están en condiciones de cuestionar el manejo de poder implícito simbólico o material, que implica esa toma de decisiones?
¿Qué papel desempeñan las instituciones políticas y las corporaciones o agremiaciones?
¿Cuales son las concepciones que desde los museos, centros culturales o artísticos se tienen respecto a la educación artística?
¿Cómo pueden emplazarse los educadores artísticos en esos contextos?
¿Cuál es el rol que debe jugar la institución educativa con relación a los espacios de circulación de propuestas artísticas?
¿Cuál el rol de los educadores?
¿A quienes van dirigidas, cuando existen, las acciones educativas que se definen y desarrollan? ¿Con qué objetivos y prácticas se despliegan?

Estas y muchas más preguntas deberán formularse de manera explícita, para encontrar la forma de construir las respuestas en forma plural

_Plataforma de aprendizajes.

La construcción de un espacio de aprendizajes en el Centro Cultural Plataforma, se propone generar dinámicas de intercambio y elaboración que permitan atender las demandas de los públicos que atraviesen los espacios y las diversas propuestas.

Pero al mismo tiempo, exige pensar las dinámicas de construcción de esos espacios, intentando contribuir a fomentar una actitud activa basada en el diálogo entre curadores, artistas y públicos.

Volvemos a Hooper Greenhill cuando sostiene que la condición del museo posmoderno y el planteo educativo que desde él se puede articular, se preocupa en abordar el “patrimonio inmaterial” que puede contener y la utilización que del mismo se puede realizar por parte de los públicos, al igual que de los objetos o procesos que expone o contiene, no tanto en preservarlos sino en buscar abordajes alternativos de los mismos.

Deberíamos aceptar críticamente esos procesos, la inevitable existencia de políticas de reconocimiento que atraviesan esos espacios, considerarlos no como un edificio que alberga o sostiene una muestra o colección de objetos de arte, sino por el contrario como un proceso en construcción. Todos estos aspectos han de ser asociados a un modelo de aprendizaje, haciendo hincapié en que el conocimiento es algo que cada visitante construye individual y colectivamente, de manera fluida y plural, en donde influyen permanentemente valores sociales, personales, familiares, etc.

Sobre esta base, la planificación de actividades educativas tendrá como objetivo fundamental, mediar entre los discursos y generar nuevas narrativas, que surjan como punto de encuentro entre esos públicos y las propuestas artísticas, entre los visitantes y los artistas, entre el pensamiento y los objetos.

Si tomamos los espacios expositivos como unos espacios de conflicto, de encuentro, de construcción de significados, estaremos favoreciendo la mirada crítica cuestionadora y reflexiva de los visitantes.

Este espacio se piensa, entonces, como un generador de recursos que permitan mediar entre las propuestas artísticas y los visitantes, pero además promotor de lugares de intercambio y construcción de discurso, específicos desde y hacia el Centro Cultural Plataforma. Es decir, facilitar la circulación de aquellos discursos generados desde los públicos, vinculados a los procesos de producción, las obras, los artistas y curadores.

Para lograr estos objetivos, resulta imprescindible la constitución de un equipo humano, motivado y convencido de los alcances de un espacio de estas características.

Asimismo, la interconexión entre las diversas áreas de trabajo que organizan el trabajo en el Centro, resulta fundamental para la instrumentación de este espacio. Tanto la Coordinación General, como el área de producción ejecutiva, montaje, curadoría y comunicación, deben funcionar como pilares de las propuestas generadas hacia los visitantes.

De esta forma, el espacio de coordinación y articulación, constituye el lugar natural para la construcción y diseño de las actividades.

Facilitar el acceso a las producciones artísticas contemporáneas que se producen en el ámbito nacional e internacional, contribuir en la construcción de herramientas que permitan su comprensión crítica y favorecer la circulación y cruce de los diversos discursos que se generan a partir del encuentro de los visitantes con las propuestas, constituyen en primera instancia los objetivos a concretar.

PLAN DE ACCION EN PERMANENTE CONSTRUCCIÓN.

Orientaciones de trabajo
La idea central de este espacio radica en la visión impulsada desde la museología crítica, pensando a los espacios expositivos como lugares de circulación de sujetos y objetos, con estructuras horizontales de reciprocidad y diálogo; espacios que se interroguen acerca de sus funciones y generación de discursos, en relación con las comunidades internas y externas del museo (Padró: 2004)
Tal como se ha propuesto, las orientaciones del trabajo educativo tomarán como base entonces, la programación expositiva o de realización de Plataforma, construyendo espacios relacionales en las propias localizaciones de los participantes del programa en el ámbito institucional, comunitario, barrial, etc. que construyan lugares alternativos de ocurrencia de representación de lo artístico y favoreciendo la multiplicación de la acción del proyecto Plataforma.
De esta manera, la programación expositiva de Plataforma constituye el pretexto sobre el cual han de desplegarse las acciones de formación que ocurrirán, además de en la participación o visita a la sala, en las propias ubicaciones cotidianas de los participantes, con desarrollo, asesoramiento y apoyo, según los casos, del equipo del proyecto.
La acción centralizada como medio de ubicar el lugar propositivo Plataforma en el conjunto de referencias de los participantes, y su posibilidad de espacio de frecuente utilización, se complementa con la acción localizada como forma de acceso al lugar de lo expositivo como oportunidad de ocurrencia y realización de lo artístico y su configuración de sentido en la experiencia cotidiana.

A continuación se detallan una serie de actividades que alternadamente podrán constituirse como herramientas a implementar en torno a la programación de Plataforma, para la concreción de estos objetivos.

La instrumentación de estas iniciativas articulará el trabajo específico del área de producción y realización de Plataforma e involucrará la participación de protagonistas externos, tanto en la elaboración como en la instrumentación de las propuestas.

Desde un trabajo de coordinación se facilitará el armado y diseño de propuestas que acerquen y relacionen instituciones, públicos y propuestas artísticas.

Instituciones Educativas
Con el objetivo de atender las necesidades de todos aquellos grupos interesados en acceder a las propuestas artísticas, y de proponerles al mismo tiempo actividades que permitan el abordaje de las exposiciones y/o temas transversales vinculados al arte contemporáneo, se pueden elaborar programas específicos que durante el año académico se orienten al trabajo en conjunto con Instituciones educativas de enseñanza Primaria, Secundaria, Técnico Profesional, Universidades, así como otras instituciones educativas de nuestro medio.

A efectos de establecer un vínculo directo con docentes de todas estas instituciones y con el objetivo de que Plataforma pueda ser utilizado por ellos como un recurso didáctico, se propone trabajar en varios niveles de acción.

Comunicación
Mantener permanentemente informados de las actividades planificadas por el Centro Cultural a los profesionales de la enseñanza. Hacerles llegar la mayor cantidad de información posible, a efectos de programas visitas y abordajes de temas que puedan vincular sus respectivos programas con Plataforma y las exposiciones que se realizan. A estos efectos se confecciona una base de datos, identificando interlocutores permanentes que facilitaran la circulación de información y favorecieran el acceso al Centro por parte de las respectivas instituciones.

Ciclos de acercamiento al arte contemporáneo.
Programar actividades que, con la modalidad de seminarios, mesas redondas o talleres, posibiliten a los docentes de primaria, secundaria, magisterio, UTU y otras instituciones; incorporar herramientas de abordaje e interpretación de aspectos relacionados con el arte contemporáneo, y proyectar estas instancias hacia sus respectivas instrucciones.

Abordaje de exposiciones
Realizar visitas comentadas, orientadas a grupos de estudiantes de los diferentes niveles educativos, diagramadas en torno a temas específicos vinculados con las exposiciones o propuestas que se desarrollen puntualmente o bien en torno a problemáticas o aspectos transversales que hacen a la producción artística contemporánea.

Para estas visitas, teniendo en cuenta las dinámicas específicas de las instituciones educativas, se podrá trabajar en instancias específicas, por ejemplo y de manera indicativa en general:

- Sesión/es preparatoria/s en el centro educativo. La idea es proporcionar material que le permita al docente preparar la visita a Plataforma.
- Visita a Plataforma – a través de un recorrido comentado, basado en la observación, diálogo y discusión de las propuestas como instancias de intercambio y reflexión en torno al espacio expositivo y la propuesta artística en particular.
- Actividad final en centro educativo – en esta instancia se espera debatir y reflexionar con los alumnos y alumnas en torno a la visita.

Talleres
Como forma de aproximación a los procesos de trabajo en torno a la producción artística, se propone diseñar talleres que, teniendo como eje un tema vinculado a la producción artística contemporánea, permitan generar y favorecer dinámicas de discusión y reflexión que tengan como eje disparadores que surjan de los visitantes.

Por ejemplo, trabajar en torno a premisas que propongan la construcción de un objeto en relación con ideas o conceptos desarrollados en el taller o de en el mismo sentido y coordinando acciones con otras áreas de la Dirección de Cultura, se puede trabajar en la construcción de propuestas que articulen disciplinas como la danza o el teatro para la instrumentación de estos talleres .

Bachillerato Artístico – Consejo de Educación Secundaria
En lo que refiere al sistema de enseñaza formal, resulta imprescindible coordinar acciones que permitan optimizar esfuerzos institucionales y recursos públicos en torno a la educación artística.

La existencia de un Bachillerato Artístico implementado en muchos liceos de nuestro país permite abordar este trabajo, vinculando diversos Programas de la Dirección de Cultura con las Inspecciones departamentales de Dibujo, Letras y Música, responsables del seguimiento de dicho Bachillerato.

De esta forma pueden generarse diversas instancias de encuentro entre los contenidos de Plataforma y los programas de las diversas asignaturas. Asimismo un eje fundamental de trabajo, refiere a generar programas de formación destinada a los docentes que están a cargo del dictado del mismo y actividades orientadas a estudiantes que cursan actualmente esa opción. Encuentro de artistas con estudiantes, instancias de desmontaje de propuestas artísticas, discusión en torno a propuestas discursivas generadas desde los guiones curatoriales, son algunas de las actividades que pueden implementarse en este sentido.

El vínculo directo con los docentes que están desarrollando esta experiencia resulta fundamental, a efectos de generar dinámicas relacionales que tengan como eje, el interés común y la capacidad de articulación en conjunto.
En apoyo a estas posibilidades, el sitio virtual del Plataforma habría de contener un espacio de apoyo y formación que constituya una progresiva referencia de consulta para los docentes

Plataforma como espacio de experimentación
El espacio expositivo de Plataforma constituye una oportunidad para la exposición de procesos de investigación que, enmarcadas en las actividades propias de una cátedra, curso o taller de una institución educativa de nuestro medio o incluso cursos del Bachillerato Artístico de Secundaria, aborden temáticas vinculadas a la producción artística nacional.

De esta forma, se posibilita la circulación de públicos específicamente vinculados con la producción, circulación y exposición de la producción artística de nuestro medio.

CONVENIOS DE COOPERACIÓN
Esta línea de trabajo, permite concretar acciones de articulación con instituciones u organizaciones estatales o no gubernamentales, que a través del trabajo en conjunto en torno a temas de interés compartido.

Acuerdos de cooperación que permiten la incorporación de pasantías de trabajo para estudiantes de la Universidad de la República (Instituto “Escuela Nacional de Bellas Artes”, Escuela Universitaria de Música, Facultad de Humanidades, etc.) y también de instituciones vinculadas con la enseñanza de otras disciplinas artísticas.

De esta forma, Plataforma genera un nuevo espacio de practica y experimentación, vinculado con la capacitación y formación en áreas vinculadas al relacionamiento con los públicos, montaje expositivo y propuestas educativas en torno al arte contemporáneo.

RECORRIDOS COMENTADOS
Como forma de facilitar el acercamiento, comprensión y reflexión en torno a las propuestas generadas en Plataforma, estos recorridos ofrecen a los diversos visitantes (niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, personas con capacidades diferentes, etc.), información relativa al espacio expositivo y las exposiciones, los artistas, su contexto, el lenguaje utilizado, así como datos que puedan resultar relevantes.

Fijando el eje en las reacciones que generan las propuestas en los visitantes y aportando elementos para que le experiencia estética, transcurra en forma dialógica entre el visitante y las propuestas artísticas.

Pensado fundamentalmente como una instancia en la que se le proporcione al visitante la información necesaria requerida.

INCLUSIÓN DE PÚBLICOS
De acuerdo a los objetivos de este espacio se intenta dar a conocer el Centro Cultural Plataforma a nuevos públicos, espacios y sectores en los cuales, las propuestas artísticas generadas desde aquí no se conocen con detenimiento o no resultan de interés particular.

En este sentido, la convocatoria a organizaciones sociales, instituciones públicas o privadas, instituciones educativas de la ciudad y otros organismos que trabajan en la zona próxima al Centro Cultural, resulta imprescindible para concretar esta dinámica.

La idea es que estas instituciones visualicen a Plataforma como un espacio propio, contenedor de propuestas que pueden surgir desde sus propias motivaciones o intereses. Se propone trabajar en una dinámica de colaboración entre Plataforma y el barrio, pensando alternativas de programación e inclusión de temas que aborden intereses particulares.

El posicionamiento público de Plataforma como espacio expositivo de circulación de propuestas y abordajes de interés en el medio social, fuera del circulo artístico, es fundamental, en el sentido de que como espacio público está llamado a colocarse de cara al medio que lo sustenta.

En este camino, es necesario la participación activa de los artistas que forman la programación incorporando la dimensión educativa, al momento de planificar el montaje y discurso curatorial, de forma de permitir abordajes que permitan trabajar y vincularse con públicos no expertos.

CICLOS DE PROYECCIONES
Utilizando el material existente en la Mediateca de Plataforma, programar ciclos de difusión referidos a diferentes disciplinas, tomando como eje la producción contemporánea nacional e internacional. Los mismos podrán desarrollarse en Plataforma e incluso constituir una valija itinerante acompañada de una ficha didáctica. que pueda proyectarse en el interior del país, a través de instituciones educativas, Casa de Culturas, Centros MEC, etc.

PLATAFORMA COMO ESPACIO DE EDUCACIÓN.
Articulando el trabajo del Centro Cultural Plataforma con Organizaciones no Gubernamentales y organismos del Estado, se pueden generar espacios alternativos para el trabajo con niños, jóvenes y adultos.

Este espacio, permite diseñar dispositivos de educación artística con acción y contenidos para favorecer las posibilidades de construcción de identidad, articulando la participación de docentes universitarios; educadores sociales y diversos grupos de participantes

Generar un espacio de trabajo interdisciplinario, posibilitando la construcción colectiva de propuestas que, desde la pluralidad, puedan operar en el ámbito comunitario.

A través de convenios específicos de cooperación con diversas instituciones, se generan proyectos que aborden y articulan aspectos vinculados a la construcción de identidad, desde los procesos de creación artística contemporánea.

La idea es implementar talleres de sensibilización en torno a la creación artística contemporánea, abordando aspectos generales o particulares entorno a disciplinas o temáticas. La imagen, el cuerpo, la sexualidad, la discriminación, el poder, son solo algunos temas que pueden abordarse a través de diversas estrategias de trabajo interdisciplinario.

Este tipo de trabajo, conjuga la educación artística y la educación social potenciando los efectos subjetivantes de ambas prácticas. La experiencia de sensibilización en arte, especialmente con relación a la imagen, ofrece a los sujetos posibilidades de experimentar y enriquecer sus formas de habitar el espacio y relacionarse con las producciones culturales así como incorporar y descubrir habilidades personales, transformado y enriqueciendo la existencia personal.

Generando espacios de Taller en Plataforma se propicia el encuentro de cada participante con otros niños/as provenientes de diferentes zonas de la ciudad, otros adultos y nuevos espacios y situaciones sociales. Busca propiciar una grupalidad distinta a las cotidianas que permita experimentar en la conformación grupal, promoviendo aprendizajes transferibles a otros espacios en los que los niños/as se encuentran.

ESPACIO DE INTERCAMBIO CON INSTITUCIONES VINCULADAS AL CAMPO ARTISTICO
Impulsar espacios de planificación conjunta en donde las propuestas elaboradas desde Plataforma puedan articularse curricularmente con los programas de estas instituciones, atendiendo aspectos disciplinarios específicos y temas transversales de interés.

La realización de mesas redondas con artistas y curadores, el abordaje de temas de interés específico así como la discusión de temas de actualidad en cuanto al campo de las artes, son algunos de los formatos posibles para la concreción de esta propuesta.
Universidad de la República:
Instituto “”Escuela Nacional de Bellas Artes”
Escuela Universitaria de Música
Facultad de Arquitectura
Centro de Diseño Industrial
Facultad d Ciencias Sociales
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
Licenciatura en Ciencias de la Comunicación

IMM - Escuela Municipal de Arte Dramático
INAU – Centro de Formación y Estudios
Universidad del Trabajo del Uruguay
Programa Nacional de Educación y Trabajo (PRET-CECAP)
Fundación Arte Contemporáneo

Otras instituciones:
Universidades Privadas
Museos de Arte
Galerías
Centro Municipal de Fotografía
Espacios de exposición

Asimismo, la identificación de temas de particular interés para diversas disciplinas, puede ser el paso inicial para delinear investigaciones que permitan profundizar aspectos poco abordados o profundizados con relación a la producción artística en el ámbito nacional.

Esta articulación permite además, optimizar recursos al momento de planificar el trabajo específico con instituciones y planificar abordajes comunes en torno a problemáticas y aspectos de interés común.

CICLOS DE DISCUSIÓN
Convocando a personas vinculadas directamente con la producción, circulación, crítica y exposición de las prácticas artísticas contemporáneas de nuestro país, la idea es generar, provocar, incitar a la discusión y crítica de las diferentes prácticas que se desarrollan en nuestro medio.

De esta forma, colocar el eje en la reflexión permanente en torno a las preguntas que anteriormente señalábamos, así como respecto a como es la construcción de los vínculos entre los públicos y la institucionalidad artística, cuáles son sus bordes / límites, cuales son los discursos que circulan, cuáles son los espacios de generación de discurso en cuanto a políticas culturales y artísticas, como se vinculan las propuestas con los públicos, si estos son visualizados desde la institucionalidad y desde los propios artistas, y varios temas conexos que pueden abordarse.

En instancias abiertas, con la modalidad de coloquios, debates o mesas redondas, estas instancias permitirán generar un espacio de reflexión que compromete propuestas específicas en torno a discursos personales e institucionales.

ESPACIO DE FORMACIÓN, ACTUALIZACIÓN Y CREACIÓN ARTÍSTICA
Orientado específicamente a artistas y personas involucradas en los procesos de creación artística, la idea es propiciar instancias de formación continua en aspectos vinculados a los lenguajes contemporáneos y problemáticas relacionadas con la circulación de obras y los espacios de exposición, así como el vínculo entre la producción artística y los públicos.

A través de instancias de trabajo con profesionales de nuestro medio y el exterior, estas instancias permitirán abordar la actualización de visiones respecto a la producción artística.

HERRAMIENTAS WEB /

Plataforma_links
Generar un punto de información accesible a todos los visitantes en forma presencial y a través de la web, que contenga la información generada a partir de las exposiciones y diversas actividades planificadas y desarrolladas en el Plataforma.

Una base de datos, que contenga bibliografía actualizada, biografías de artistas, catálogos de exposiciones, registro de las mismas, así como toda a aquella información que pueda facilitar la comprensión y estudio de temas vinculados al arte contemporáneo.

La misma deberá estar además, articulada con la Mediateca de forma de poder relacionar y vincular fácilmente el material a disposición, así como el espacio de apoyo a docentes.

Plataforma_blog
Generar un espacio virtual de exposición y circulación de exposiciones producidas por adolescentes que participan de los Bachilleratos Artísticos, conjugando contenidos propios de Plataforma, con los intereses específicos de los estudiantes; conjugando diversos lenguajes, música, artes visuales, teatro, performance, etc.

Este espacio, sería abierto a la participación de jóvenes que se vinculan a prácticas artísticas que habitualmente no están institucionalizadas como al arte urbano, stencil, skaters, etc.

Plataforma_video
La posibilidad de generar contenidos educativos y de divulgación para ser emitidos por televisión o Internet, resulta una herramienta insustituible de comunicación con diversos públicos.

Haciendo énfasis en las actividades programadas por el Centro Cultural y en aquellos intercambios que puedan generarse entre públicos, curadores, críticos, artistas y gestores culturales, pueden diseñar contenidos que propongan abordajes alternativos en torno al arte y a las discusiones que atraviesan la producción artística contemporánea en nuestro país.

Intentando generar el cruce de los diversos discursos que necesariamente deben involucrar a las producciones culturales, haciendo eje en los procesos de construcción y su circulación por los espacios expositivos y el medio local.

Concebir además a la televisión y los nuevos medios como un espacio de construcción colectiva, donde los ciudadanos sean parte activa en la generación, análisis crítico y propuesta en torno a sus contenidos.

Generar espacios de trabajo de carácter relacional que involucren artistas y comunidad, abordando problemáticas sociales que impliquen la discusión y análisis de posturas controvertidas en nuestro medio, podría ser una alternativa de trabajo en este sentido.

_plataforma de aprendizajes.doc
En apoyo a estas posibilidades, el espacio del sitio Plataforma debe contener una posibilidad común de apoyo y formación que constituya una progresiva referencia de consulta respecto de _plataforma de aprendizajes.

En este link se promoverá la difusión de textos y documentos conceptuales y de reflexión sobre los temas vinculados a la cultura visual, la educación artística y la relación de los públicos con los procesos de creación del arte contemporáneo entre otros temas, producidos a nivel nacional e internacional.

Se busca que se transforme en un archivo dinámico de documentos que constituyan una posibilidad de recursos de información y formación teórica, así como una forma de comunicación reflexiva acerca de la educación artística desde el proyecto Plataforma, dirigida a docentes, educadores, artistas, profesionales, y públicos interesados.